Hoy no tengo ganas de ver a nadie, ojalá pudiera encerrarme en una cueva, hoy me siento el lobo feroz y todos son la desagradable caperucita. El lobo no puede escapar de su instinto, caperucita sí, habiendo metro, taxi, bus…¡llévale la comida a tu abuelita motorizada!, tanta capucha y no te compras un casco. No me gusta el cuento. Caperucita…con un nombre fruto de una prenda textil…no me quiero imaginar el cuento de un niño llamado Gorrolito. Simplemente, Caperucita, ¿no puedes irte por la autovía a la casa de tu abuela? ¡Joder no cruces el bosque que hay lobos! No puedes esperar entrometerte en su territorio para ahorrar camino y gasolina, encima vestida de rojo…que si fuera en vez de un lobo un toro también te coge, o que el lobo te deje tranquila oliendo a comida de una cesta de mimbre... Una nevera y taper were, o si no, en los tiempos que corren llama a un chino que va en moto, sabe artes marciales…y a ellos esas cosas no les pasan, saben defenderse. Pero claro, la culpa de to...